sábado, 7 de diciembre de 2013

“Adolescente sin medida”

Los adolescentes tienen curiosidad por conocer situaciones. Son arriesgados. No miden las consecuencias de sus actos. Hacen cosas o acciones impulsivamente. Se dejan llevar por lo que hacen o dicen sus amigos.

4 de diciembre

El día 4 de diciembre del año en curso, vimos el tema de la autonomía, que fue expuesto por la maestra por medio de diapositivas. La autonomía es construir, soñar, crear, saber, hacer, pensar, participar, desear, criticar, todo esto de forma propia o por sí mismo. Existen diferentes tipos de autonomía: La emocional, la conductual y la de valores. La emocional es el aspecto de independencia que se relaciona con los cambios en las relaciones intimas de la persona, especialmente con sus padres; la conductual es la capacidad de tomar decisiones independientes y sostenerlas; y la de valores, es la capacidad de resistir presiones ante la demanda de los demás, significa tener un conjunto de principios acerca de lo que es importante y lo que no. La emocional se divide en dos, el desapego y la individualización, el desapego es aquella tormenta o presión que se da, porque el joven adolescentes quieres separarse de sus padres de forma brusca y la individualización, se caracteriza por la persona que asume mayor responsabilidad por lo que hace y lo que es, en ligar de echar esta responsabilidad sobre los hombros de aquellos bajos cuya influencia y tutela ha crecido (los padres). Los componentes de la autonomía emocional son la desidealización, los padres como personas, la no dependencia y los individuados. Donde en estas a veces se presentan los conflictos con los padres y el desarrollo social-cognitivo.

Diario del 3 y 4 de diciembre

El día 3 y 4 de diciembre del año en curso (2013), vimos en clases los diferentes tipos de estereotipos que existen o que la sociedad misma crea sobre los adolescentes. Por medio de una actividad, que consistía en que todos los integrantes del salón, tenían que formar uno, según ellos vieran a los adolescentes, para después, con tarjetas en blanco, anotáramos de un lado el nombre del estereotipo que nosotros le habíamos creado al adolescente y del otro lado anotar las características de este. Antes de realizar esta actividad dinámica, en grupo expusimos las diferentes ideas de que era un estereotipo y porque se crea en la sociedad, o mejor dicho, por qué los adultos ven así al adolescente. Ya escrito el estereotipo en las tarjetas blancas, teníamos que colocarlos en un hilo que estaba colocado al centro del salón, de extremo a extremo, para después, ya colocados todos. Platicáramos de forma grupal porque mis compañeros ven así al joven adolescentes, comentarios como: “Rebeldes” “Sin control” cosas o aspectos negativos de ellos. ¿Por qué consideramos con esos estereotipos a los adolescentes? Porque de cierta manera nos olvidamos de que alguna vez fuimos también adolescentes y tuvimos esas características, hay jóvenes que tienen reacciones distintas a estas. Algunos, por escuchar que les llaman flojos o rebeldes, lo hacen con más intención, evidenciado el estereotipo, otros que en el caso de los padres, si son ellos los que lo dicen, tratan de “callarles la boca” tratando de hacer las cosas bien, evitando el estereotipo que les impusieron.